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RENOVACION OBLIGADA

Máximo saca chapa de su apellido. Kicillof parece el más beneficiado con la condenada Cristina, pero el pasado y presente lo condiciona. El PJ del interior al acecho. ¿Quién se quedará con el trono?

RENOVACION OBLIGADA

Máximo saca chapa de su apellido. Kicillof parece el más beneficiado con la condenada Cristina, pero el pasado y presente lo condiciona. El PJ del interior al acecho. ¿Quién se quedará con el trono?

Por Esteban Di Carlo

El fallo de la Corte Suprema de Justicia que no hizo lugar al Recurso de Queja y mantuvo la sentencia de la Camara de Casación que condenó a Cristina Fernandez de Kirchner entre otras cosas a seis años de prisión y a la inhabilitación para ejercer cargos públicos, obliga al peronismo a una renovación forzosa.

No había dudas que la figura de la dos veces presidente, una vez vicepresidente, y ahora condenada, tenía muchos adeptos en sus filas.

Pero tampoco había dudas, que tenía un alto índice de imagen negativa que le ponía al partido un piso alto, pero techo muy bajo en la cantidad de votos.

Hemos dicho siempre que detrás de una gran derrota dentro del peronismo, venía una renovación.

En este partido, lo viejo no servía.

Lo viejo era Cristina y La Cámpora.

Y lo viejo estaba bloqueando la posibilidad de armar un partido más moderno, con otras ideas, luego del fracaso del modelo estatista que dejó 52 % de argentinos en la pobreza, y una alta tasa de inflación que superaba durante meses los dos dígitos.

La condena en definitiva termina siendo una buena noticia para el partido.

Se había vislumbrado una interna de Unión por la Patria en la Provincia de Buenos Aires, donde Axel Kicillof se dispuso a discutir el liderazgo que durante más de dos décadas tuvo Cristina Fernández, y comenzó a distanciarse de su mentor.

El Gobernador, ante la prensa esquivó la posibilidad de otorgarle un indulto a la ex presidente en caso de ganar las elecciones del 2027.

Ello, con el propósito en caso de ser candidato, de no alejar el voto moderado; sin dudas, lo hará si las urnas lo favorecen dentro de dos años.

Por lo pronto, y más allá de la reacción inicial, las marchas forzadas por los gremios más afines, en semanas esta situación se va a disipar, y Cristina Fernández empezará a purgar su condena a través de una prisión domiciliaria.

Fuera de escena, comenzará el camino de la sucesión y de la renovación.

Lo que viene es imprevisible y estamos asistiendo al inexorable declive de quien fue líder del partido casi por tres décadas.

El futuro del peronismo, especialmente en cuanto a la renovación de su liderazgo, es incierto.

La Cámpora por un lado, la violenta Cámpora de estos días, con dirigentes del espacio identificados a través de las cámaras de seguridad como autores intelectuales y materiales del acceso patotero a Canal 13 y TN.

Dueños del espacio en la Capital Federal, Gran Buenos Aires, y algún otro partido del Interior de la Provincia, como Azul y Olavarría entre otros, pero no mucho más allá.

Un espacio acotado, sin crecimiento, pero dueño de varias cajas que le permiten sobrevivir pero que demostró que no tiene llegada a la gente para "parar" el país como era su pretensión con la condena judicial.

La idea máxima de otro 17 de octubre a ochenta años del original, quedó solo en los sueños de sus dirigentes, salvo alguno fanáticos porteños o bonaerenses, la gente siguió haciendo vida normal, y las tenues protestas en días van a desaparecer.

Esta agrupación que tiene como referente, al portador de apellido, heredero por nombre, pero no por capacidad, Máximo Kirchner, buscará dentro de sus filas alguna otra figura que dispare mayores adhesiones.

Por otro lado, Axel Kicillof, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, el gran beneficiado político por la condena de Cristina Kirchner, porque fortalece su posición interna y gana centralidad para proyectarse como referente a nivel nacional, a pesar de la magra gestión a nivel provincial y los niveles de imagen negativa parecidas a Cristina Fernández.

La política económica implementada por los gobiernos kirchneristas y el fracaso de dichas políticas están muy ligadas con Kicillof, quien fue Ministro de Economía de uno de esos períodos; ello, sumado que el escenario proyectado para el peronismo en las elecciones de medio término no resulta muy aliciente, si el Gobierno Nacional continua con la el dolar quieto y la inflación a la baja.

Y por último, el peronismo del Interior, dispar, disímil, el feudal de Formosa, Chaco, o La Rioja; o el mas pragmático de Schiaretti y Martin Llaryora, sobre este sector se acomodará el peronismo federal tratando de hacerse fuerte en la interna aprovechando la debilidad de quienes coparon el espacio durante todo este tiempo.

Históricamente, el PJ resolvió la sucesión en procesos electorales, pero Cristina Kirchner no podrá participar en esta elección, y su liderazgo se irá diluyendo con el correr del tiempo.

En ese contexto, quienes busquen tomar las banderas del liderazgo peronista tendrán que hacerlo a través de un acuerdo político interno, donde no se vislumbran nombres, pero si varios grupos con intereses políticos contrapuestos.

La condena ha removido el avispero, ha sacado del centro político a quien obstaculizaba la renovación, y ahora diferentes grupos irán por el poder interno del partido.

La sucesión está en marcha, y no precisamente los herederos serán los consanguíneos, el peronismo recibió una bendición de la Corte y tiene la oportunidad de ir hacia algo más moderno y racional.

Dependerá de cuál de los espacios pueda prevalecer, por lo pronto, la renovación resulta obligatoria.

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