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NO ES PROSCRIPCIÓN. ES JUSTICIA

Condena confirmada. No hay relato que valga ante la contundencia del fallo de la Corte Suprema.

NO ES PROSCRIPCIÓN. ES JUSTICIA

Condena confirmada. No hay relato que valga ante la contundencia del fallo de la Corte Suprema.

Por Esteban Di Carlo

Hipólito Yrigoyen, tras ser derrocado en 1930, fue encarcelado y confinado en la Isla Martín García.

En 1932, fue indultado por el general Agustín P. Justo, pero Yrigoyen rechazó el indulto.

El caso llegó a la Corte Suprema de Justicia, para resolver si existía el derecho de rechazo de un indulto.

Y la Corte determinó que si.

Que el indulto difiere de la amnistía sustancialmente en su naturaleza, en su objeto y en sus efectos.

El primero significa el perdón de la pena; mientras la amnistía es el olvido de un hecho delictuoso.

El primero extingue la pena del indultado; la segunda, la acción y la pena, si antes hubiese sido impuesta y borra la criminalidad del hecho.

El indulto es particular y se refiere a determinada o determinadas personas, la amnistía es esencialmente general y abarca a todos los sujetos comprometidos en una clase de delitos.

El primero se aplica a cualquier crimen y corresponde al ejercicio de las facultades del Poder Ejecutivo; y levanta la pena impuesta. Por lo contrario la amnistía es del resorte del Poder Legislativo (art. 67, inc. 17 de la Constitución Nacional) único poder que tiene la potestad de declarar la criminalidad de los actos y de crear sanciones, y el único capaz también, de borrar sus efectos.

El argumento utilizado por dicha Corte, está basado en la situación injusta y agraviante en que quedaría el imputado, si el indulto pudiera expedirse antes de la condena, por cuanto todo hombre lleva la presunción de su inocencia mientras no sea convencido de lo contrario, es de un valor efectivo y pugna eficazmente contra esas tesis, porque, en verdad, para haber perdón lógicamente se presupone que exista el delincuente y quien fuera indultado llevaría consigo la mancha del delito.

La verdad solamente puede surgir de la controversia provocada en el proceso abierto donde el acusador y el acusado discuten libremente, desde sus respectivas posiciones, hasta llegar a la dilucidación completa de la conducta del acusado.

Es decir, Hipólito Yrigoyen no quería tener sobre sí la mancha de un indulto, porque El era inocente, y como tal quería someterse a un proceso judicial para demostrarlo, mas allá de la presunción de inocencia previsto en la Constitución Nacional.

Ese era Hipólito Yrigoyen dos veces presidente de la Nación.

También dos veces presidente de la Nación fue Cristina Fernández de Kirchner, condenada por corrupción.

El 10 de junio históricamente fue el día de Reafirmación de los Derechos argentinos sobre las Islas Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

A partir de ahora, será el día de la Reafirmacion de la Justicia en la República, donde más que nunca quedó ratificado el principio de igualdad, entre ricos y pobres, entre políticos y ciudadanos.

Todos iguales ante la ley.

Los políticos también van presos.

En la semana, Cristina Fernández de Kirchner había anunciado que iba a ser candidata a diputada provincial por la Tercera Sección Electoral.

Un paraguas para cubrirse, los fueros que necesitaba.

Se ahogó en la orilla.

Días atrás se vio la imagen de la futura condenada rodeada de políticos partidarios, entre ellos el Intendente de Olavarría, Maximiliano Wesner y el intendente de Azul, Nelson Sombra.

Ambos pertenecientes a La Cámpora, ambos entregando el apoyo a una política corrupta, primero en forma presencial; ahora a través de "X": "Expresamos nuestro más enérgico rechazo al reciente fallo del a CSJN contra la Dra. Cristina Fernández de Kirchner. Este fallo vulnera principios y garantías procesales básicas dejando al Estado de Derecho en total fragilidad".

La Crítica del fallo de la Corte Suprema manifestada por un contador.

Lejos de provocar indignación por una persona corrupta, que se quedó con el dinero del pueblo, y de los contribuyentes para beneficio propio, ambos intendentes lucen irritados por la condena.

Tenían la oportunidad de manifestarse en favor del honesto, del pulcro, del decente; sin embargo, optaron por copiar el relato de la proscripción.

La Corte Suprema de Justicia, en una tercera instancia rechazó el Recurso de Queja, y confirmó la sentencia de Casación.

Es un hecho histórico.

Un ex presidente condenado por corrupción, a seis años de cárcel y la inhabilidad perpetua para ejercer cargos públicos.

No fue el único de su espacio, Julio de Vido, Ricardo Jaime, Julio López, Amado Boudou la precedieron.

Por el dinero robado, hubo lo que hubo.

Los bolsos de López, la contadora de billetes de Baez, la tragedia de Once, las rutas sin terminar, Ciccone Calcográfica de Boudou, las cajas fuertes de Nestor.

A la militancia no le interesa la verdad, le interesa el relato.

El relato dirá que es proscripción.

La verdad, que se hizo justicia.

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