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LOS AÑOS DE PLOMO

A 50 años del golpe del 76, memoria y reflexión.

LOS AÑOS DE PLOMO

A 50 años del golpe del 76, memoria y reflexión.

Por Esteban Di Carlo

El 24 de marzo de 2026 se cumplirán cincuenta años del último derrocamiento de un gobierno democrático por una junta militar; una conducta común en dicha época, donde desde la primera presidencia de Juan Domingo Perón que transcurrió entre 1945 a 1951, al 24 de marzo de 1976, ninguno de los presidentes elegidos por el pueblo pudieron terminar su mandato.

La segunda presidencia de Perón terminó en 1955; Arturo Frondizi en 1962 y Arturo Umberto Illia en 1966 fueron los que sucesivamente vieron abortados sus períodos por la impaciencia de las fuerzas armadas.

Mucho se discutirá si los gobiernos radicales de Raul Alfonsin y Fernando de la Rua que tampoco pudieron terminar su mandato, tambien implican un quiebre institucional, aunque esta vez provocado no por el sector castrense, y si por los partidos opositores.

Pero ello es otro tema.

Lo cierto es que mucho se habla sobre la dictadura militar que se desarrolló durante el período 1976/1983, pero se oculta a las nuevas generaciones lo que era Argentina a comienzos de los años setenta.

La irrupción a mediados de 1970 del grupo Montoneros con el secuestro y posterior asesinato del General Aramburu, ex presidente de facto de la Nación, fue el comienzo de una década aterradora que dejó muchos muertos por ambos lados.

Dicho grupo terrorista tenía como propósito inicial crear las condiciones de desestabilización necesarias de los gobiernos militares de turno: primero Onganía, luego Levingston y posteriormente Lanusse, para provocar el regreso de Juan Domingo Perón que se encontraba en el exilio desde el año 1955. De manera subyacente la intención era alcanzar el gobierno e imponer las ideas comunistas a través del partido mas popular de la nación.

La cantidad y entidad de los atentados con bombas, secuestros extorsivos, y tomas de bases militares, condujo al gobierno de Lanusse a crear una cámara especial para juzgar la cantidad de delitos que se iban infringiendo producto del actuar de los grupos subversivos.

Durante estos dos años (1971/1973) se condenaron a mas de mil guerrilleros, la mayoría de los cuales se encontraban en la cárcel de DevotoAl asumir Hector Cámpora el 25 de mayo de 1973, un grupo de manifestantes se presentó ante la cárcel antes mencionada, y procedió a la apertura de la misma, provocando la liberación de todos los presos, independientemente de la causa por la cual estaban cumpliendo condena.

El regreso del líder y creador del partido peronista se produjo a mediados de 1973, en lo que se denominó la masacre de Ezeiza, durante el gobierno de Cámpora. 

En cercanías del Aeropuerto, se produjo una feroz pelea interna, entre diferentes facciones peronistas: la izquierda, representada por Montoneros; y la llamada derecha peronista, cuyo brazo ejecutor eran los sindicatos.

Ambos querían copar el escenario y estar lo mas cerca posible de Juan Perón.

Ese día murieron mas de una decena de personas, hubo infinidad de heridos y balas que zumbaban a diestra y siniestra.

Con la presencia de Perón en el país, Hector Cámpora que había asumido semanas antes, absolutamente opacado por el líder y sin carácter, dimitió a su cargo.

Duró cuarenta y nueve días en el poder.

Fue inepto e incompetente, sin embargo, una agrupación política lleva con orgullo su nombre.

A Cámpora le sucedió el interinato de Raúl Lastiri, y en las nuevas elecciones resultó triunfador Juan Domingo Perón, pero antes de asumir se produjo la ruptura con el grupo Montoneros.

Montoneros formaba parte del gobierno de Cámpora, y los gobernadores de Buenos Aires (Oscar Bidegain) y Córdoba (Ricardo Obregon Cano) comulgaban con estas ideas.

La renuncia de Cámpora alejaba al grupo terrorista del poder, y para demostrar su nivel de fuerza, asesinaron a la mano derecha de Perón.

Ignacio Rucci fue ametrallado antes de que Perón jurara como nuevo presidente.

Este comienzo del fin de la relación tuvo su efectiva culminación cuando Perón los echó de la Plaza de Mayo y los trató de "estúpidos imberbes".

La intención del grupo Montoneros era instalar el comunismo en el país, y como no lo podía hacer a través de medios democráticos, lo quiso hacer a través de la violencia.

Utilizó al partido mas popular para introducirse dentro de él, en lo que se denominó "entrismo", pero una serie de sucesos como los mencionados, provocaron que pasara a la clandestinidad.

Muerto el líder, el 1 de julio de 1974, quedó en el poder una debilitada Isabel Perón, pero el mando real estaba en cabeza del ministro José Lopez Rega, a quienes apodaban "el brujo"; fue el creador de la triple A (Asociación Anticomunista Argentina), un grupo paramilitar, que se dedicaba al secuestro, desaparición y asesinato de aquellos a los que denominaban "comunista".

Esta guerra entre ambos sectores, desató aún mas el caos político en el país, a un nivel de violencia inimaginable, sumado al desastre económico que terminó con el llamado "Rodrigazo" , una fuerte devaluación e hiperinflación en el año 1975.

Dentro de este contexto, el 24 de marzo de 1976, la Junta Militar tomaba el gobierno de la República.

Esta historia ya la conocemos.


 

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