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LAS MIGAJAS

En Olavarría, el ajuste municipal parece tener el aval sindical. Un gremio claramente alineado al poder político local, mientras la defensa de los trabajadores municipales entró en pausa el 10 de diciembre de 2023.

LAS MIGAJAS

En Olavarría, el ajuste municipal parece tener el aval sindical. Un gremio claramente alineado al poder político local, mientras la defensa de los trabajadores municipales entró en pausa el 10 de diciembre de 2023.

Por Esteban Di Carlo

El Municipio de Olavarría acordó con el Sindicato de Trabajadores Municipales (STMO) un aumento salarial del 1,1% acumulativo para abril y mayo de 2026, junto con un bono por presentismo de $280.000.

El bono se pagará en dos cuotas iguales durante ambos meses.

A priori es loable el bono privilegiando a aquellos que honran la cantidad de días laborables efectivos sin faltar a sus obligaciones; pero por el otro, surge muy bajo el incremento que ni siquiera condice con el índice inflacionario de los últimos meses.

El sindicalismo es peronista. El de Olavarría también.

Se nota y mucho.

Muy lejos quedaron en el tiempo, los neumáticos quemados, o las carpas armadas cuando el gobierno pertenecía a otro signo ideológico.

Por ahí la crisis ha llevado a que ni siquiera puedan adquirir dichos elementos básicos. No creo Argentina se destaca, y Olavarría no es la excepción de tener trabajadores pobres, y sindicalistas ricos.

Un gran divorcio entre la dirigencia y los trabajadores.

El distanciamiento entre los líderes sindicales y las bases es cada vez más notorio.

Los jefes sindicales, y José Salvador Stuppia no es la excepción, llegan a ocupar los lugares y se eternizan en el mismo.

Es el Secretario General del Sindicato de Trabajadores Municipales de Olavarría (STMO) y conduce la organización desde el año 2007.

Ha sido reelecto continuamente al frente del gremio, manteniendo la conducción sindical durante las últimas dos décadas, y ha tenido una actitud belicosa con el gobierno anterior, sin embargo, la pasividad durante estos tres años no se puede decir que resulta llamativa, porque no lo es.

Nada es llamativo cuando el gobierno pertenece a la misma línea ideológica.

Resulta muy complaciente con el Intendente Maximiliano Wesner.

Casi condescendiente, transigente y servicial, comportándose más como un funcionario, que quien tiene que defender intereses contrarios.

La lucha, la calle la toma en otras ciudades.

El Sindicato de Trabajadores Municipales de Olavarría (STMO) ha participado en movilizaciones contra las políticas del gobierno de Javier Milei.

Estuvo presente en la marcha en defensa de jubilados (abril 2025) y en protestas locales contra el DNU y reformas laborales, sumándose a las acciones de la CGT regional.

En Olavarría, en modo zen, en estado de conciencia que busca la paz, relajación, desprendiéndose de pensamientos negativos y estrés.

Ya es historia, la instalación de carpas en el Paseo Mendía frente a la Municipalidad con la quema de neumáticos, y el humo que se esparcía por toda la ciudad, o la toma del propio Hospital Héctor Cura en plena pandemia impidiendo cirugías y el trabajo de personal de limpieza; ni hablar de la toma de la Contaduría dificultando el pago a proveedores.

Así, sucesivamente durante esos ocho años anteriores.

Pero algo cambió en el sindicato, y no fue precisamente en su interior.

Hay un gobierno que llegó al municipio y resulta intocable, para los medios y para los sindicatos.

De otra forma no se entiende como luego de casi 9% de inflación acumulada, y 3.4% en el último mes, se obtenga un incremento en los salarios del 1.1%

O si.

Quizás la planta municipal está excedida de trabajadores, son muchos y los gastos que afectan el presupuesto municipal, y cada aumento es un parto.

Si a eso se le adiciona que el municipio viene con déficit constante año tras año, cualquier aumento solo provocaría el incremento de dicho déficit.

Durante el período de Maximiliano Wesner, la planta de empleados municipales habría aumentado en más de quinientos trabajadores, si se suman a los que ingresaron a planta, más de cuatrocientos personas trabajando como monotributistas mediante contrato por tiempo determinado.

En la parte económica financiera, el Municipio no está bien.

Obras públicas con el erario local, no hay.

La violencia y los hechos delictivos aumentan en cantidad y calidad.

Por lo pronto, queda la inalterable colaboración sindical, para que la cosa no sea mas gravosa todavía.

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