
LA RESISTENCIA DE LA CASTA
Un retroceso en la democracia argentina. Senadores, con el voto doble de la vicegobernadora Magario ganaron esta batalla legislativa. Ahora diputados definirán la caída de reelecciones indefinidas.
Por Esteban Di Carlo
La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, dio media sanción al proyecto de ley que permite la reelección indefinida de diputados, senadores, intendentes, concejales y consejeros escolares.
Cabe aclarar que la anterior ley que prohibía dicha situación fue sancionada a través de un pacto entre María Eugenia Vidal y Sergio Massa.
Una vez más, Sergio Massa virando en sus convicciones.
Esta media sanción en el Senado bonaerense viola los principios básicos de una república que se centran en la división de poderes, la periodicidad de los cargos, la igualdad ante la ley, la publicidad de los actos de gobierno y la participación ciudadana en la elección y remoción de representantes.
La periodicidad es la limitación temporal en el ejercicio de un cargo, es decir, que los funcionarios públicos tienen un período definido para ocupar su puesto, buscando evitar la concentración de poder y asegurar la alternancia en el gobierno, y se manifiesta a través del mandato fijo, reelección limitada, con un límite a través de un solo periodo consecutivo (como en Estados Unidos), o la necesidad de intervalos entre mandatos.
Con esto se evita el abuso de poder (Gildo Insfran en Formosa), y fomenta la renovación de personas en los cargos con la incorporación de nuevas ideas.
¿Cuál es el sentido de prohibir la reelección en cualquier ámbito?
Precisamente, se funda principalmente en evitar la concentración de poder y la promoción de la alternancia democrática, buscando evitar que un individuo o grupo de personas, se perpetúe en el poder, lo cual podría llevar a abusos, corrupción y la erosión de las instituciones democráticas.
Además, la prohibición de la reelección busca proteger el pluralismo político y garantizar la igualdad de oportunidades para diferentes candidatos y partidos.
Pues bien, con esta media sanción a la medida de la casta política, no hay dudas que los mismos de siempre buscan atornillarse a sus sillones.
Los votos positivos fueron del bloque de Unión por la Patria (salvo los casos de Vannelli, en contra, y de Fagioli, ausente), de Daletto y de los libertarios disidentes Kikuchi y Vargas.
Precisamente Kikuchi, de Unión, Renovación y Fe, argumentó a favor de las reelecciones legislativas y dijo que si bloque había hecho “un estudio comparativo para ver cómo funcionan las principales democracias del planeta” y ejemplificó con la falta de límites a los mandatos de legisladores en casos como los de Estados Unidos y Gran Bretaña. “Winston Churchill ingresa como legislador al Parlamento británico en 1901 y muere en 1965, siendo legislador. Churchill fue durante más de 60 años legislador del Parlamento británico”, señaló.
¿Acaso la idea es compararse con Winston Churchill?
No media un abismo.
Hay un universo de diferencia.
Winston Churchill no solo fue legislador, también fue Ministro del Interior, Ministro de Municiones, Secretario de Guerra, Ministro de Hacienda, primer Lord del Almirantazgo y dos veces Primer Ministro, (1940/1945) y (1951/1955).
Fue considerado tras finalizar, la Segunda Guerra Mundial, como el dirigente más importante de Europa, pero a pesar de su popularidad no contaba con la fidelidad incondicional del electorado británico, quienes consideraban que los británicos creían que aquel que los había guiado con éxito en la guerra, no era el mejor hombre para liderarlos en la paz, motivo por el cual perdió las elecciones siguientes en la post guerra.
La obra de Churchill no se circunscribe a lo que hizo durante la primera y segunda guerra mundial, sino que además fue el que alertó sobre el nazismo años antes que se considerara una amenaza al mundo, contuvo el avance de Hitler a pesar de los continuos bombardeos a Londres, y venció al ejército alemán con la invalorable ayuda de Estados Unidos.
Luego de la segunda guerra mundial, las advertencias se dirigieron al avance del comunismo del mundo, y fue el primero en proponer la unidad europea, unidad que recién se lograría cincuenta años más tarde.
¿Ahora bien, alguien de la legislatura provincial puede ser considerado un Churchill?
Evidentemente no.
Cualquier legislador se encuentra muy lejos, pero muy lejos de su jerarquía, sino también por la visión de futuro.
Paralelamente, y también dentro de la Provincia de Buenos Aires, en Bahía Blanca, el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza en el cual los empleos municipales pudiesen pasar tal cual derecho hereditario de un empleado a sus hijos.
Dicha ordenanza establece que por "fallecimiento de un empleado municipal, el mismo puede ser reemplazado por su cónyuge o hijo" y que una comisión evaluadora será la encargada de analizar la idoneidad del familiar durante un periodo de 90 días.
Es decir, efectivamente se le da prioridad al familiar directo.
Se cuestiona si esta ordenanza es nueva, o una ratificación de la que se había implementado en el año 2016; pero cualquiera fuese la verdad lo cierto es que un empleo tanto en la actividad privada como estatal debería estar relacionado con la idoneidad de quien buscar ejercer dicho cargo, empleo u oficio.
Ese es el deber ser.
En el ser, encontramos que dichos cargos están relacionado con la participación política del aspirante, su ideología, o en este caso que lo haya ejercido un pariente prefallecido.
Ambas situaciones que se dieron en la semana, en el ámbito político y sindical, son muestras claras del sector que quiere seguir manteniendo los privilegios, y que se opone terminantemente a cualquier cambio que se pudiese suscitar en el país.
Mantener el status quo, tratando de preservar o conservar el estado actual de las cosas, la situación existente, y el orden establecido. En otras palabras, no alterar el estado de las cosas en un tiempo determinado.
Es el espacio que aún no entiende que, a fines del 2023, una parte importante del electorado le dijo basta al estadío decadente del país y se aferra a esas pequeñas grandes cosas para seguir manteniendo prerrogativas sobre el resto de los ciudadanos.
Desde donde se lo mire, ambas situaciones significan un retroceso democrático y republicano.