
La calle: la primera victoria
Los piquetes fueron nuetralizados. Así, el gobierno de Milei ganó la primera pulseada política contra líderes políticos y sindicales.
Por Esteban Di Carlo
El 10 de diciembre de 2023, Javier Milei asumió la presidencia con el 56 % de los votos, luego de vencer en el ballotage a su contrincante el oficialista Sergio Massa.
Ni bien asumió la presidencia, todos se preguntaban cuánto podía hacer, y cuánto podía cambiar de una deteriorada Argentina que alcanzaba niveles de pobreza nunca vistos.
El presidente asumía sus funciones con solo siete senadores, y una treintena diputados, sin gobernadores ni intendentes de su partido.
Algunos incluso empezaron a teorizar, pochoclo en mano y con foto de reposera en la playa, para que fecha sería su eventual caída
Sin embargo, la primera gran medida del gobierno no vino del lado de la economía, ni del acomodamiento macro, ni la baja de la inflación o del riesgo país, mucho menos de la inserción de la Argentina en el mundo occidental.
Tras veintidós años de ser rehenes de los piquetes, del corte de calles a diarios, que molestaban hasta el hartazgo a los ciudadanos y trabajadores, que para poder concurrir al trabajo, o volver a sus casas, tenían que sortear periódicamente esos obstáculos, llegó la primera decisión política social.
En total, entre 2009 y 2019 se relevaron 56.084 piquetes en Argentina, lo que da un promedio de 5.608 por año, un poco mas de 15 por dia.
El año 2014 se mantiene como el período récord de los últimos 11 años, con 6.805 bloqueos.
Durante el gobierno de Cambiemos hubo 22.999 piquetes, un poco menos que en la última presidencia de Cristina Kirchner que llego a 24.378.
El epicentro de la mayoría de los piquetes se producía en Buenos Aires, sobre la Avenida 9 de Julio, o sobre la Avenida Corrientes, con el firme propósito de perjudicar el ingreso a la City porteña.
Por tal motivo, el primer gran logro del Gobierno de Javier Milei, provino del control de la calle.
Dicho merito, palabra menospreciada en el último tiempo y que se asocia a aptitud, esfuerzo, sacrificio, tesón, constancia, voluntad, tuvo su base en dos acciones sencillas.
La primera, obligar a los cortadores de calle seriales, a marchar por la vereda, para no entorpecer el tránsito.
Con dicha medida, lograban que quienes se quisieran manifestar, no molestaran al prójimo, que podían continuar con su vida, y actividad normal.
Claro está que los cortadores seriales, no buscaban manfiestarse, buscaban afanosamente entorpecer la vida de los demás.
La segunda medida, con la persecución legal, y legítima contra los provocadores de ese caos, los denominados Gerentes de la Pobreza, quienes a cambio del otorgamiento de un Plan, recibían una comisión bajo pretexto de mantenimiento del movimiento, y los obligaban a concurrir a la marcha, donde se les tomaba lista, con el apercibimiento en caso de ausencia, de eliminarles el plan.
La habilitación de una línea directa, que permitió denunciar este tipo de actividades ilícitas, llevo a la Justicia a dictar el procesamiento de Eduardo Belliboni y otro grupo de piqueteros, fallo confirmado por la Sala I de la Cámara Criminal y Correccional Federal, integrada por los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens, quien al delito de administracion fraudulenta, le agregó amenazas coactivas y extorsión.
Desde el pasado 10 de diciembre se manifestó que esa era la voluntad política, con la férrea colaboracion de la Ministro de Seguridad, Patricia Bullrich; y el Jefe de Gobierno Porteño, Jorge Macri, quienes pregonaban las mismas ideas, se empezó a instrumentar dicha acción, con los resultados favorables que a casi un año de gobierno se han evidenciado.
Hubo un cambio de paradigma.
Los cortes no solo disminuyeron, son casi inexistentes, y solo se limita a alguna manifestación sindical o huelga general, de los amnésicos líderes gremiales, que solo retoman supuestas luchas cuando el gobierno no es afín a su pensamiento.
Se ha terminado ese mix inentendible de un carril libre como manifestaba el Ex Jefe de Gobierno Horacio Rodriguez Larreta, que intentaba dejar a todos conformes, pero que en realidad no conformaba a nadie.
El orden por encima de todo, el respeto constitucional no solo a quienes se quieran manifestar, sino también a todos aquellos que quieran transitar libremente en el territorio argentino.
Con dicha instrumentación, el nuevo gobierno mostró coraje, decisión política y deseos de avanzar en una Argentina nueva, demostrando que mas allá del apoyo institucional, y la cantidad de legisladores, o gobernadores adeptos, en el país hay que tener en claro hacia donde ir, y tener la convicción plena para llegar a cabo esa idea.