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HACIA UN PAIS MAS NORMAL

Se levantó el cepo y el dólar cerró debajo de los 1200 pesos cuando muchos advertían lo peor. Así, el gobierno de Milei cumple con otra promesa de campaña clave en un año electoral.

HACIA UN PAIS MAS NORMAL

Se levantó el cepo y el dólar cerró debajo de los 1200 pesos cuando muchos advertían lo peor. Así, el gobierno de Milei cumple con otra promesa de campaña clave en un año electoral.

Por Esteban Di Carlo

El viernes 11 de abril se realizó un anuncio sorprendente que llegaba de la mano del acuerdo con el FMI, Argentina terminaba con el cepo cambiario después de 6 años.

Cabe destacar que se implementó durante la presidencia de Cristina Fernández, y salvo un período de tres años en el cual hubo libertad cambiaria durante el Gobierno de Mauricio Macri, siguió vigente en el período de Alberto Fernández.

Fue así que, durante seis largos años, el argentino no tenía la libertad de adquirir dólares al precio oficial; y durante este período se disfrazó el valor oficial que en algunos casos llegó a tener una diferencia de casi 400 % del dólar que se adquiría en el mercado negro.

Finales de 2023. Dólar oficial: $ 350; Dólar blue: $ 1.500

Los que accedían al valor del dólar oficial, los amigos del poder tenían la vaca atada. Negocio redondo.

Con las nuevas medidas, que se implementaron a partir de este lunes, se unificó el tipo de cambio.

Durante el fin de semana pasado, desfilaron los economistas por los canales de televisión, estimando a cuanto iba a figurar el dólar cuando se produjera la apertura del mercado.

Los más cautos, preveían un dólar entre $ 1200/1250.

Los canales opositores rogaban para que la apertura se produjera en $ 1400 o un valor cercano a él, y vaticinaban una gran devaluación más aumento descontrolado de precios.

Para ellos, solo quedó todo en una expresión de deseo.

En las pizarras de los bancos el valor único del dólar fue de $ 1.230, para luego a fin de esta semana ubicarse en $ 1.160.

Podrá subir, podrá bajar, estará en el rango de $ 1000 a $1400, pero se ha terminado con una política cambiaria errática sin trastornos traumáticos para el argentino.

La devaluación correctiva fue de algo más del 5 %, de manera que no hay lugar para que los especuladores de siempre modifiquen los precios en un porcentaje mayor.

La economía está más sana.

Argentina no ha tomado medidas extraordinarias, ha hecho lo que cualquier país normal hace.

Llama la atención que lo excepcional para Argentina, sea lo habitual en el resto del mundo.

¿Cuántos tipos de dólares había hasta este lunes?

Dólar Banco Nación: Cotización ofrecida por el Banco de la Nación Argentina, utilizada en operaciones oficiales

Dólar minorista: Cotización para pequeños inversores que compran dólares en bancos o homebanking

Dólar mayorista: Precio interbancario usado en operaciones entre bancos, empresas, y comercio exterior;

Dólar para industria y servicios: Valor afectado por las retenciones a exportaciones de manufacturas y servicios.

Dólar Soja o Agro: Cotización que determina cuántos pesos reciben los productores agropecuarios por dólar exportado, restando retenciones.

Dólar cripto: Cotización de dólares obtenidos a través de criptomonedas (stablecoins), similar al Blue o MEP.

Dólar supermercado: Cotización usada por supermercados para la compra de productos importados.

Dólar puré: Maniobra ilegal de comprar dólares oficiales y venderlos al precio Blue en el mercado paralelo.

Y así podíamos estar casi eternamente.

Los países del primer mundo que crecen y se mantienen estable tienen un común denominador: baja inflación, economía sustentable, y moneda fuerte.

Mucho hay por hacer en el país, pero resultan alentadores ciertos datos macroeconómicos: el equilibrio fiscal, estabilidad de la moneda a pesar de los vaivenes, lucha constante contra la inflación que arrojará índices un poco más elevado de lo esperado para estos meses, pero no interrumpirá la pelea, y ahora la salida del cepo cambiario.

El gobierno de Javier Milei se comprometió a tener equilibrio fiscal. Lo está logrando.

Aún en un año electoral donde estábamos acostumbrados a que para ganar una elección había que emitir dinero y distribuir entre los adeptos.

En los últimos 62 años, Argentina tuvo superávit fiscal solo en seis.

Está luchando para controlar la inflación. Ha bajado. Prometió que a mediados de 2026 estaría aniquilada. Habrá que esperar.

Asumió el compromiso de levantar el cepo. Lo levantó.

Son pequeños grandes pasos hacia la normalidad.

El crecimiento esperado para el 2025 es del 5%, y una inflación anual del 27 %.

Resulta el único camino viable, mantener a rajatabla el compromiso fiscal, el pago de la deuda, y sostener la estabilidad que le permita atraer inversiones, generadora de trabajo y de riqueza para el país.

Lo poco o mucho hecho hasta ahora (según la mirada) permitió eludir el abismo al cual inexorablemente iba el país.

Queda mucho por delante.

Argentina empieza a ser un país más normal.

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