
FICHA LIMPIA. UNA SEGUNDA POSIBILIDAD
Argentina tendrá otra oportunidad de poder hacer las cosas bien y evitar que los corruptos sean parte de la política doméstica. ¿Se impondrá el sentido común o ganará la corporación política?
Por Esteban Di Carlo
Los diputados son los representantes del pueblo de las provincias, y su número está relacionado con la cantidad de habitantes de cada una de ellas
Los senadores son los representantes de las provincias, y su número es igual para cada una de ellas sin importar la cantidad de habitantes Por eso la Constitución Nacional dice que unos son los representantes del pueblo de las provincias, y los otros, los representantes de la provincia.
Que los diputados, senadores, concejales, intendentes, gobernadores y presidente tengan que pasar por el filtro de tener una ficha limpia, libre de condenas de corrupción debería ser un proyecto de ley aprobado unánimemente en el Congreso.
Sin embargo, no ha sido asi, hasta ahora.
Ni lo va a ser.
Si Usted es empleador, tendría un empleado infiel dentro de su staff, ¿lo volvería a contratar? Seguro que no.
¿Que síndrome tiene el votante para elegir a una persona que lo defraudó en la administración? Que le confió el erario público, y que lo dilapidó, lo malgastó o peor aún, lo hizo fraudulentamente para enriquecerse.
En Argentina, se confunde; y en Olavarría también, que el dirigente político aparezca como el "señor"; y en realidad, es el empleado del pueblo que solo está en ese puesto por un período de tiempo y tiene que rendir cuentas de la gestión realizada.
El Estado (el señor feudal del siglo XXI) existe porque los contribuyentes pagan sus impuestos.
Parte de lo que producen, se va en impuestos al Estado y en muchos casos estos impuestos alcanzan el 50% de los ingresos.
Si UD es consumidor, ya ve que cuando adquiere un producto de la canasta básica paga el 21 % en concepto de IVA, el más gravosos de los impuestos a los que se le suman los nacionales, provinciales y municipales.
Si Ud. es profesional, responsable inscripto, sabe que de sus honorarios, el 35 % corresponde a impuesto a las ganancias, el 3.5 % ingresos brutos Provincia de Buenos Aires, si recibió un cheque; deja el 1.2 % en concepto de impuesto al cheque y si existe una Caja Previsional se lleva el 10 % de los ingresos; ergo, el 49.7 % es para un tercero, el socio innominado, el socio Estado.
Si Ud. es empleador, son innumerables los rubros que conforman el formulario 931, sindicato, seguro, ART, aportes, y diferentes fondos que mucho reciben y nada dan en contraprestación.
Formulario que solo conocen quienes producen y dan empleo.
Eso es el Estado, el conjunto de los impuestos abonados por todos los argentinos.
Por eso, quien gestiona, administra esos impuestos, no es otro que alguien elegido por el pueblo a través de las elecciones, después del cual debe rendir cuentas de sus actos.
En un país normal, adelanto Argentina no lo es, aquella persona condenada por administración fraudulenta, malversación de dinero público, corrupción, no debería tener la posibilidad de ejercer ningún otro cargo público.
Tampoco debería ser necesario que se expida la Corte Suprema de Justicia, que es el tribunal máximo, por la lentitud para expedirse.
Por tal motivo, tendría que bastar que la condena sea dictada por Tribunal de Segunda Instancia para que operase la prohibición.
Nadie pondría a un zorro en un gallinero.
Descubierto el zorro, se debería terminar su vida política, corresponderá o no la pena de prisión, y podrá ganarse la vida en el oficio o profesión para el que se ha preparado, pero de la política no debería vivir más.
Si no tiene oficio o profesión, algún amigo le tenderá la mano, como le dieron a Alberto Fernández que tiene tan buenos amigos, que le prestan de por vida un departamento en Puerto Madero.
Pero, seguro, el fin de la carrera política, debería haber llegado.
No importa el color político.
El primer intento por imponer esta ley fracasó, lo que resultó un retroceso institucional en todo este cambio que se pretende imponer en todos los niveles.
Habrá una segunda posibilidad en las Sesiones Extraordinarias.
QUE LOS REPRESENTANTES DEL PUEBLO NO DEFRAUDEN A SUS VOTANTES